Sentirse Bien Psicología

Hoy entrevistamos a Francisco J. García, psicólogo sanitario murciano especializado en psicogerontología. Con su blog “Sentirse Bien” nos ayuda a que tengamos una vida mejor.

Imagen de Francisco J. García

Para comenzar cuéntanos… ¿Qué es “Sentirse Bien Psicología”?
Sentirse Bien Psicología empezó como un proyecto personal para aunar tanto mi pasión por escribir, aprender y educar como mi pasión por la psicología a la vez que me daba a conocer como profesional en este sector al resto del mundo. En un principio estaba más enfocado al ámbito de la divulgación de temas psicológicos más comunes, pero, últimamente, me estoy decantando más por la reflexión sobre ciertos temas que afectan a nuestra vida cotidiana y que se pueden tratar desde el prisma de la psicología.

¿Quién está detrás de este proyecto?
Mi nombre es Francisco J. García y se puede decir que soy un poco culo inquieto. Soy psicólogo, especializado en psicogerontología. He trabajado como becario y más tarde como colaborador para el Servicio de Atención a la Diversidad y Voluntariado de la Universidad de Murcia, en donde he aprendido y sigo aprendiendo muchísimo fruto de las continuos proyectos en los que hemos ido colaborando durante estos años; además he trabajado como formador para Cruz Roja, en el ámbito de las «Competencias Profesionales para el Empleo»; durante el pasado año ocupé el puesto de director y psicólogo en un centro de día para mayores; soy también profesor en un centro de estudios o academia, como se le ha llamado de toda la vida, en Beniaján –Academia Adriana– y además me dedico a la psicoterapia como psicólogo sanitario.

¿Cómo surge esta idea?
La idea de comenzar con esta andadura surgió a raíz de la necesidad de darme a conocer –no nos vamos a engañar, todo el mundo necesita publicidad y más en un terreno tan complicado como es el de la psicología– y de compartir con el mundo aquello que a mí, como profesional, más me llamaba la atención de este campo, pequeñas píldoras que pensaba podían hacer mucho bien a la gente sin necesidad de que esta fuera a terapia. Por ejemplo, mis primeros artículos fueron dedicados a temas muy comunes en consulta: temas de ansiedad y cómo controlarla; adicciones a videojuegos o a la tecnología en general; la relación de ayuda como motor de cambio para las personas, etc. Sin embargo, conforme fui avanzando en esta aventura que es escribir y compartir tus propios pensamientos, encontré la necesidad de, apoyándome todavía en cuestiones psicológicas, hacer reflexiones diferentes sobre el mundo en el que vivimos, sobre la importancia de las emociones y como nos autoengañamos pensando que somos seres racionales cuando en realidad somos puro sentimiento; ahondar, sobre todo, en la importancia de conocer cómo funciona nuestra mente para comprendernos a nosotros mismos y entender cómo funciona el mundo que nos rodea.

¿Qué tipo de contenidos/actividades/servicios ofreces?
En lo que respecta al blog intento ofrecer contenidos variados, pensando siempre en la utilidad y actualidad de los temas a tratar, que puedan interesar a los lectores y les pueda hacer reflexionar. Intento, además, no dar respuestas absolutas del tipo: «para tener éxito en la vida tienes que hacer esto». Creo que este tipo de contenidos, aunque puede ser que más llamativos, al final no repercuten en ningún beneficio para las persona puesto que cada una tiene que analizar sus circunstancias, ser consciente de ellas y actuar en consecuencia. Los métodos automáticos, sin tener en consideración factores ambientales, sociales, personales y emocionales del individuo –es decir sin hacer un análisis del funcionamiento de la persona en su día a día– están destinados al fracaso y lo que produce es más frustración que satisfacción.
En lo que respecta a mi práctica profesional ofrezco asesoramiento personalizado e individual, apoyo y planificación para los estudios, evaluación psicológica, psicoterapia y orientación, siempre apoyándome en una mirada ecléctica de la situación del cliente.

¿A qué público va dirigido?
Mi contenido va dirigido a cualquier tipo de público. Para que sea accesible a todo el mundo, y no solo a un colectivo especializado, lo que intento es expresar los temas bajo un principio por el cual me he guiado toda mi vida: que hasta un niño pueda entenderlo. En ocasiones sí es cierto que hay que recurrir a conocimientos y vocabularios más técnicos o no del dominio de todo el mundo para analizar y explicar correctamente según qué situaciones, pero siempre pretendiendo que estos sean lo menos farragosos posibles para que no impidan una lectura fácil del contenido y este se pueda comprender rápidamente. Lo que pretendo con este blog es acercar el ámbito de la psicología, y la salud mental en general, a todo el mundo.
Creo que este tema es uno de los grandes olvidados y desconocidos, tanto por gobiernos como por el público en general y que, sin embargo, puede contribuir enormemente a un estilo de vida más saludable y a la felicidad de nuestra sociedad.

¿Cómo te ves dentro de diez años?
Es una pregunta complicada, pero siempre que me imagino a mi mismo en un periodo de tiempo futuro, me imagino feliz. Evidentemente me gustaría tener mucho éxito profesional, pero sobretodo, lo que busco, es tener una estabilidad y una satisfacción personal en todo aquello a lo que me dedico. Si algo «pidiera» a nivel profesional sería poder trabajar menos para dedicar más tiempo a todo aquello que me da la sensación que dejo de lado y me haría feliz y, para ello, necesito seguir evolucionando como profesional y creándome un estatus que me permita poder elegir.

¿Crees que un blog le aporta valor a tu trabajo? ¿Cómo?
Sin duda. Conforme voy redactando artículos y revisando algunos de los temas de los que trato en dichos posts, reflexiono sobre las veces que en la práctica profesional me he encontrado con dichos problemas o situaciones y cómo he actuado, cómo podría haberlo hecho de una forma diferente y mejor y, también, posibles variables influyentes que, en ese momento, estaba pasando por alto. Pero a su vez, los problemas reales que me encuentro en consulta, e incluso en clase o en los diferentes proyectos profesionales en los que participo, me aportan contenido muy interesante para desarrollar nuevas entradas: problemas a los que se enfrenta la gente día a día y que a priori no damos importancia pero pueden marcar la diferencia; relaciones o mecanismos de actuación que se repiten entre diferentes individuos y que siempre conllevan consecuencias parecidas… digamos que todo influye en tu desarrollo profesional y que una cosa te hace recapacitar sobre la otra.

Si le pidieras a la persona más cercana a ti que te describiera en una palabra, ¿cuál sería y por qué?
Lo que más me han repetido siempre, mi pareja también, es que soy buena persona. Supongo que transmito esa idea debido a que tengo tendencia a escuchar primero y sopesar mucho mis decisiones antes de actuar, no tengo un carácter impulsivo ni un temperamento fuerte, más bien soy callado, reflexivo y muy empático, y creo que la gente confunde eso con ser buena gente. Pero no siempre es una virtud en el día a día, hay que saber también cuándo sacar el genio. Sin embargo, en lo que afecta a mi trabajo como psicólogo, creo que esta es la faceta que más me ayuda y que hasta ahora mejor me ha funcionado puesto que me permite conectar mejor con mis clientes y adaptarme a sus necesidades.

¿Qué consejos le darías a los futuros psicólogos que están leyendo esta entrevista?
Les aconsejaría que investigaran bien todos los ámbitos a los que se pueden dedicar dentro de la psicología. Las universidades te encaminan normalmente hacia la rama de lo social o de la salud, sin embargo, existe un amplio abanico de posibilidades y muchas veces se encuentran a medio camino entre ambas. Además, las nuevas tecnologías están abriendo nuevos caminos inexplorados y que requieren de investigación constante para mantener a nuestra profesión actualizada, por lo que, pese a lo que muchos pueden creer, existe un amplio campo de trabajo al que un psicólogo puede dedicarse, desde la formación hasta los recursos humanos, desde la clínica hasta la investigación, desde la intervención social hasta la implementación de los conocimientos en psicología en robótica, economía y nuevas tecnologías. Pero, sin duda, lo más importante es que intentéis dedicaros a lo que más felices os haga.

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